El diseño también ha llegado a las torres de alta tensión

Apoyos 'Blue Cranes' ('Grullas azules'), de Fingrid (Finlandia). / ESA KURKIKANG

Nuria Cano

Apoyos de vanguardia

Diseños futuristas, adaptados a su entorno o a las condiciones meteorológicas de la zona... La innovación quiere colarse en estas imponentes infraestructuras que jalonan la geografía para llevar el suministro eléctrico a todos los rincones. Los nuevos prototipos de apoyos —o torres, como se conocen popularmente— buscan minimizar el impacto ambiental y visual, reducir costes e, incluso, introducir el arte. Algunos se quedan en meros bocetos; otros, sin embargo, llegan al paisaje.

Torre de alta tensión: estructura metálica que soporta los conductores y el cable de tierra de una línea. Así se podría definir, en pocas palabras, esta infraestructura energética, en muchos casos de compleja aceptación social y que, a veces, es difícil verla más allá de su importante función: sujetar las líneas que llevan la electricidad desde las centrales hasta las subestaciones y, de ahí, a hogares y fábricas.

Pero, ¿hay espacio para el diseño y la innovación en estos gigantes de la red? La respuesta varía de un país a otro, y para conocerla merece la pena echar la vista atrás y bucear en los estudios del Consejo Internacional de Grandes Redes Eléctricas (CIGRE),  asociación fundada en 1921 que reúne a los principales gestores de redes de alta tensión.

La documentación de esta asociación sitúa en los años sesenta del pasado siglo los primeros signos de diseño en torres de alta tensión. A finales de esa década, los factores ambientales comienzan a pesar en la planificación de las infraestructuras eléctricas, sobre todo en los países del norte de Europa. Paralelamente, las necesidades energéticas de las sociedades experimentan un boom, las redes se multiplican y se hacen más visibles en el entorno de las ciudades. Las líneas y las torres pasan a ser una parte importante del paisaje y, con ello, empiezan a importar las formas.

Las primeras ideas salen de la consultora estadounidense Henry Dreyfuss Associates, que las plasma en Electric transmission structures: a design research program (1968). Se trata de un estudio con 47 propuestas diferentes para circuitos dobles y simples, combinando acero, hormigón y madera, y con unas características comunes: prototipos lo más compactos posible, con el menor número de elementos e integrados al máximo en el entorno.

Años después, en los ochenta, se crean en el CIGRE los primeros grupos de trabajo sobre el tema, con el foco puesto en reducir el impacto visual. Se trabaja en estructuras más sencillas y ligeras que se camuflan en el entorno.