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Blanca Losada. / PABLO MORENO

Blanca Losada

Directora del Negocio de Distribución de Electricidad en España de Gas Natural Fenosa
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José Luis García

Responsable del Área de Investigación e Incidencia de Greenpeace
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Antonio Villanueva

Coordinador del Área de Energía y Sostenibilidad de Idom
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Andrés Seco

Director general de Operación de Red Eléctrica de España
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¿En qué consisten las redes eléctricas inteligentes?
Edificación inteligente, eficiente y 100% renovable
La sede de Idom, un edificio inteligente y sostenible

  

La revolución democrática del sector eléctrico

Redes inteligentes. / ISTOCKPHOTO

Redes inteligentes

Joaquín Fernández

Puesto que los protagonistas del coloquio acuerdan que el sector eléctrico es el más avanzado en redes inteligentes (smart grids, para los expertos), de él hablamos fundamentalmente, pero también se hace referencia aquí a los edificios inteligentes (ver el recuadro, más adelante) de los que casi todo el mundo ha oído o leído en alguna ocasión. Conste, sin embargo, que este concepto asociado a las tecnologías avanzadas tiene diversos usos (telefonía, agua, gas, etc.) y que, en el ámbito concreto del sector eléctrico, se le relaciona con otras cuestiones parciales de las que ya se han ocupado las páginas de Entrelíneas: energías renovables, eficiencia energética, gestión de la demanda y coche eléctrico, por poner algunos ejemplos.

Los protagonistas del debate de izquierda a derecha: Joaquín Fernández, Blanca Losada, Andrés Seco, Antonio Villanueva y José Luis García / PABLO MORENO

Por la izquierda, Joaquín Fernández, Blanca Losada, Andrés Seco, Antonio Villanueva y José Luis García. / PABLO MORENO

Tratamos de acotar el concepto más allá de su definición estricta: “Una forma de gestión eficiente que usa la informática para optimizar la distribución”. Para Antonio Villanueva, coordinador del Área de Energía y Sostenibilidad de Idom, ingeniería consultora de arquitectura y edificación, “la palabra inteligente debe llevar aparejada una capacidad de adaptación a los cambios”. Blanca Losada, directora del Negocio de Distribución de Electricidad en España de Gas Natural Fenosa, dice que el concepto de gestión inteligente “implica, sobre todo, equilibrio, flexibilidad y una capacidad de gestionar información que hasta ahora no teníamos”. Precisa Andrés Seco, director general de Operación de Red Eléctrica, que en el caso del suministro no es más “que poner mejoras tecnológicas encima de la red que ya tenemos para automatizarla y flexibilizarla”. O sea, que no hay que poner nada patas arriba. José Luis García, responsable del Área de Investigación e Incidencia de Greenpeace, destaca la idea de intercambio: “Cuando se añade el carácter inteligente o smart a la red, además de energía, intercambiamos información en ambos sentidos, y para ello necesitamos también inteligencia en los aspectos políticos, administrativos, etcétera”.

Al hablar de redes inteligentes pensamos sobre todo en la distribución y en el transporte, pero el concepto también debe aplicarse —y de hecho se aplica— a la generación. “La energía primaria necesaria para obtener la energía final —explica Villanueva— todavía tiene enormes costes en generación y distribución. La red inteligente viene a mejorar esa ratio”. Seco pone el ejemplo de la energía eólica. Al contrario que en otros países, cada uno de los molinos y de los parques españoles dispone de inteligencia electrónica que les permite soportar perturbaciones de la red, equiparándolos a otras fuentes convencionales: “El Cecre [Centro de Control de Energías Renovables] es el paradigma de una red inteligente”, dice. Reclama José Luis García que el Cecre debe crecer (valga el juego de palabras) con microrredes o microcerebros interconectados que faciliten la gestión de la demanda, una idea que Greenpeace y otras organizaciones ecologistas vienen planteando desde hace años y que, en buena medida, ha sido asumida por el sector, pero no cumplida.

Se plantea que las redes inteligentes no solo sean un asunto de técnicos y empresas, sino que beneficien claramente al ciudadano, más allá de la llamada información bidireccional. Cita Seco al famoso arquitecto Antonio Lamela cuando decía que los edificios inteligentes son los que piensan en las personas que los habitan. Pasa lo mismo en este caso. Debe propiciarse la participación del ciudadano, comenzando por una labor divulgativa que es, por cierto, el objetivo de este debate. Si, como alguien ha dicho, al final es el consumidor quien tiene que ser más inteligente, hay que proporcionarle herramientas para abordar temas tan complejos.

"Una red es inteligente cuando está al servicio de las personas". (Andrés Seco)