¿Pero qué le estáis haciendo a ‘mis’ palabras?

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A finales del siglo XX, puede que a causa de algún parecido fonético entre ambas palabras, comenzó a emplearse deleznable como sinónimo de despreciable, y la Academia ha incluido esta acepción en la última edición de su diccionario.

Testar. Originalmente, testar era ‘hacer testamento’, y así sigue utilizándose. Más tarde incorporó los sentidos de ‘declarar como testigo’, ‘embargar judicialmente o denunciar una cosa pidiendo su embargo’ (que ya no se emplean) y ‘tachar, borrar’. Luego, ¡cómo no!, intervino el inglés, idioma en el que to test significa ‘someter algo a control o a prueba’, y empezó a utilizarse el verbo testar para referirse a ello.

El Diccionario de la RAE es fruto del consenso de las 22 Academias de la Lengua. / RAE

El Diccionario de la RAE es fruto del consenso de las 22 Academias de la Lengua. / RAE

En este caso, las Academias de la Lengua han reaccionado y en el Diccionario panhispánico de dudas se lee que testar y la variante testear “son calcos innecesarios del inglés, ya que, con ese mismo sentido, existen en español los verbos examinar, controlar, analizar, probar o comprobar”; consecuentemente, está previsto que en la próxima edición del DRAE se omita esa acepción del verbo testar.

Guay. Es un adjetivo o un adverbio que se emplea coloquialmente en España con los sentidos de ‘muy bueno, estupendo’ y ‘muy bien’ (“Me parece guay”). Se trata de una acepción reciente que ha barrido del mapa el uso de guay como interjección poética utilizada para lamentarse (“¡Guay de ti!”, es decir, “¡Ay de ti!”), de la que derivó la locución tener muchos guayes, que quiere decir “padecer grandes achaques o muchos contratiempos de la fortuna”.

Nominar. El verbo nominar es un cultismo que equivale a nombrar (‘dar nombre a algo o a alguien’). La Academia decidió añadirle en la última edición del DRAE dos nuevas acepciones que se habían extendido en el ámbito hispanohablante: ‘designar a alguien para un cargo o cometido’ (“Lo han nominado candidato a alcalde”) y ‘presentar o proponer a alguien para un premio’ (“Está nominado al premio de la Academia”). En efecto, lo han adivinado: son dos acepciones que tiene también el verbo inglés to nominate.

Nominalismo, nominalista. Por seguir con una palabra de la misma familia, hace poco el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dijo que no quería entrar en “debates nominalistas”. Con ello quería decir que se negaba a debatir sobre si a algo había que llamarlo de una forma o de otra. Puede que este uso acabe cuajando; ahora está relativamente extendido, pero hasta hace poco nominalismo era solo un término filosófico con el que se denominaba ‘la tendencia a negar la existencia objetiva de los universales, considerándolos como meras convenciones o nombres, en oposición a realismo y a idealismo’.

Puntual. “La puntualidad es la cortesía de los reyes”, decía Luis XIV. Cuando el monarca pensaba en alguien puntual debía de referirse al “que llega o actúa a la hora precisa o convenida”. También se ha llamado puntual a lo ‘indubitable y cierto’, a lo ‘exacto o preciso’ y a lo ‘conforme, conveniente, adecuado’, pero ha habido más reticencias a aceptar que se denominase así a lo ‘aislado o concreto, limitado a un caso individual’, como en la frase: “Ese fue solo un problema puntual”, acepción que ha acabado por imponerse.

Desapercibido. Se trata de un adjetivo que ha suscitado grandes polémicas. Originalmente significaba ‘desprevenido’ y ‘desprovisto’, pero por influencia esta vez del francés, comenzó a usarse con el sentido de ‘inadvertido’, ‘no percibido’, prácticamente solo en la locución pasar desapercibido. Esta acepción fue duramente criticada por galicista, pero se encuentra recogida ya en el Diccionario panhispánico de dudas y también en la última edición del DRAE.

La lista de palabras cuyo significado ha cambiado en los últimos tiempos o se encuentra en plena mudanza podría alargarse hasta el aburrimiento; pensemos, por ejemplo, en los casos de lívido, posicionar, dimensionar, doméstico, localización, homólogo, ignorar, chatear, balance, reportar, ostentar, incidir, dramático, honesto, enervar, álgido, empoderamiento, evidencia... Desconciertos e irritaciones aparte, rastrear estas migraciones e indagar acerca de sus motivos, los caminos que recorren y las peripecias de su nuevo acomodamiento resulta, en verdad, una ocupación fascinante.

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