Zurdos y diestros

Otra teoría curiosa, conocida como la hipótesis de la espada y el escudo, atribuye la tendencia a ser diestro a una conducta mantenida desde la época de las guerras del Peloponeso, en la Grecia antigua, ya que, en aquel momento, el soldado que manejaba la espada con la mano derecha y sostenía el escudo con la izquierda protegía mejor su corazón. En definitiva, una cuestión de supervivencia.

Fotografía de una persona con electrodos en su cabeza para estudiar su cerebro, por Simon Fraser University.
Fotografía de una persona con electrodos en su cabeza para estudiar su cerebro, por Simon Fraser University.

El estudio del cerebro ayuda a entender el comportamiento de diestros y zurdos. / SIMON FRASER UNIVERSITY

De los genes al cerebro. También existe una posible explicación neurológica que atribuye la dominancia de la mano derecha al desarrollo del lenguaje humano. El cruce de los circuitos neuronales que conectan el cerebro con el resto del cuerpo hace que el lado diestro se controle mediante el hemisferio izquierdo, mientras que el hemisferio derecho controla la mitad siniestra. Y dado que la capacidad de procesar el lenguaje y comunicarnos reside en la mitad izquierda, las personas escribirían en su mayoría con la mano derecha. No obstante, en los últimos años se ha comprobado que no somos los únicos animales con asimetría manual: entre los gorilas y los chimpancés predomina la lateralidad derecha, a pesar de que no han desarrollado el lenguaje. Así, parece descartado que nuestra afición a darle a la sinhueso tenga algo que ver con el hecho de ser mayoritariamente diestros.

Más allá de las causas, lo cierto es que ser zurdos o diestros tiene más implicaciones que la mera habilidad para coger el bolígrafo con una u otra mano. Para empezar, se han identificado diferencias en los mapas mentales que afectan a la percepción del cuerpo. Entre otros hallazgos, científicos de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) demostraron que en el cerebro de los zurdos existe la misma cantidad de masa cerebral dedicada al brazo derecho que al izquierdo, mientras que en los diestros el área del cerebro dedicada a la extremidad derecha es mucho mayor. La cosa no acaba aquí, pues esta diferencia implica que los diestros perciben que su mano derecha es más larga y que, por lo tanto, pueden alcanzar con ella objetos más lejanos que si emplean la izquierda.

No es la única divergencia hallada en el órgano pensante de zurdos y diestros. En términos de salud mental, los primeros muestran una mayor predisposición a padecer trastornos psicóticos, mientras que los segundos son más proclives a sufrir depresiones y trastornos bipolares. Además, el 40% de los esquizofrénicos son zurdos. Sin embargo, en lo que se refiere a enfermedades articulares, un estudio médico publicado por la prestigiosa revista LateralityEnlace externo, abre en ventana nueva. reveló que los más habilidosos con la mano izquierda tienen menor propensión a desarrollar artritis.

En cuanto al nivel de inteligencia, la proporción de zurdos es mayor entre las personas más creativas, entre los niños con un cociente intelectual por encima de 131 y entre los individuos que muestran especial habilidad para la música y las matemáticas, según daba a conocer un trabajo publicado en Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological SciencesEnlace externo, abre en ventana nueva.. Algunos científicos explican esta prevalencia por el hábito, desarrollado desde la infancia, de adaptar y crear recursos para uso personal, sin poderse valer de obras y herramientas para diestros.

Fotografía de Barack Obama durante un discurso gesticulando con su brazo izquierdo, por Flickr.com y Anirudhkoul.
Fotografía de Barack Obama durante un discurso gesticulando con su brazo izquierdo, por por Flickr.com y Anirudhkoul.

Obama, zurdo, emplea su mano izquierda para enfatizar mensajes positivos. / FLICKR.COM/ANIRUDHKOUL

Tampoco podemos olvidar que el modo de usar las manos condiciona la organización cerebral de nuestras emociones. Esto resulta más que evidente en el caso de la motivación, es decir, la disposición canalizada a cumplir propósitos o alcanzar metas, la cual se considera una pieza clave de las emociones humanas. Durante décadas, los científicos han situado la motivación de aproximación —orientada a alcanzar el éxito— en el hemisferio izquierdo, mientras que la motivación de evitación —rehuir el fracaso— se consideraba propia del derecho. No obstante, estudios con electroencefalografía dados a conocer en el magacín científico PLOS ONEEnlaPlos Geneticsce externo, abre en ventana nueva. han demostrado que en la materia gris de los zurdos sucede todo lo contrario. Esto se asocia a que, físicamente, ejecutamos los movimientos de acercamiento con la mano dominante, mientras que los destinados a evitar algo que rechazamos se efectúan con la mano contraria.

Lateralidad y costumbres. Daniel Casasanto, profesor asistente del Departamento de Psicología de la Universidad de Chicago, analizó los gestos espontáneos de cuatro políticos durante los debates previos a las elecciones presidenciales de Estados Unidos y comprobó que mientras Barack Obama y John McCain, ambos zurdos, usaban la mano izquierda cuando lanzaban un mensaje positivo, John Kerry y George Bush, diestros, gesticulaban con la derecha para transmitir sus ideas más optimistas, pero movían la extremidad izquierda cuando hablaban de asuntos con una importante carga negativa. Es decir, tanto unos como otros asociaban lo negativo con la mano que menos utilizaban.