Zurdos y diestros

M.C. ESCHER

Genes, cerebro y ambiente influyen en la lateralidad de los seres humanos y de los animales

Elena Sanz

Julio César, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Charles Chaplin, Ludwig van Beethoven, Pablo Picasso y Marie Curie no solo destacaron por sus mentes brillantes y por su creatividad. Todos ellos, además, usaban preferentemente la mano izquierda, algo inusual si tenemos en cuenta que el 90% de la humanidad es diestro. ¿Está relacionado el talento con ser zurdo? ¿Qué condiciona la lateralidad de las personas? ¿Y la de los animales? Porque también aves, primates y ballenas, por citar algunos ejemplos, tienen sus preferencias a la hora de realizar las tareas cotidianas.

Todo apunta a que la genética está, en buena medida, detrás de la prevalencia de un lado sobre el otro en el caso de los humanos. Entre otras cosas porque cuando los dos progenitores de una persona son zurdos, se duplica la probabilidad de que la mano izquierda de sus descendientes sea la dominante. A esto se suma que, en el 2007, científicos de la Universidad de Oxford (Reino Unido) publicaron en la revista Molecular PsychiatryEnlace externo, abre en ventana nueva. el nombre del primer gen descubierto vinculado al uso de las manos, el LRRTM1. El trabajo, en el que participaron más de 20 centros de investigación de todo el mundo, reveló que las personas que poseían este gen, además de ser habitualmente zurdas, tenían más posibilidades de desarrollar enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia.

Por otra parte, recientemente un grupo internacional de investigadoresEnlace externo, abre en ventana nueva. identificó un vínculo entre la lateralidad de las extremidades superiores humanas y una variante del gen PCSK6, implicado también en el proceso biológico por el cual un embrión pasa de ser una esfera más o menos homogénea de células a convertirse en un organismo en crecimiento, con un lado derecho en el que se ubica el hígado y un lado izquierdo donde se posicionan el corazón y el estómago. Y aunque esto corrobora que el ADN tiene mucho que decir en nuestra tendencia a usar una mano u otra, William Brandler, coautor de la investigación realizada en Oxford, pide prudencia: “La genética no puede explicar por sí sola el uso predominante de la mano derecha, sino que lo más probable es que el desarrollo de la lateralidad derive de una mezcla de genes, ambiente y presiones culturales orientadas a que seamos diestros”.

Fotografía de deportistas utilizando su mano izquierda, un golfista y un boxeador.

Según el estudio de Abrams, en ciertos ámbitos deportivos donde impera la competición, el número de zurdos se acerca al de diestros.

Una explicación que no va descaminada, a juzgar por las teorías de Daniel M. Abrams y sus colegas de la Escuela McCormick de Ingeniería y Ciencia Aplicada, perteneciente a la Universidad Northwestern (Evanston, Illinois, Estados Unidos), quienes abogan por una interesante interpretación evolutiva: dar prioridad al uso de una de las dos extremidades superiores favorece la cooperación. Tras recopilar numerosos datos de diestros y zurdos, los expertos crearon un modelo matemático que mostraba que cuanto más social es una especie mayor es la tendencia a una determinada lateralidad, lo que en el caso del ser humano se traduce en la predominancia del uso de la mano derecha. “El factor más importante para que una sociedad sea eficiente es la cooperación y eso ha hecho que, durante los últimos 5.000 años, el 90% de las personas hayan sido diestras”, explica Abrams, que dio a conocer los resultados de su estudio en la revista Journal of the Royal Society InterfaceEnlace externo, abre en ventana nueva.. Usando la misma mano es más sencillo compartir herramientas, por ejemplo. O aprender por imitación.

Para poner a prueba su modelo, este profesor de Matemáticas tuvo una idea bastante original: estudió el porcentaje de zurdos y diestros en ciertos ámbitos deportivos en los que no impera la cooperación, sino la competición, y comprobó que el número de zurdos se acerca al de diestros en este terreno. “Pensemos en el boxeo: un púgil zurdo practica mucho más contra diestros que uno diestro contra zurdos; al final, eso proporciona a los zurdos una ventaja, ya que pueden pillar por sorpresa a sus oponentes con más facilidad”, matiza Abrams. A la larga, esta cualidad competitiva ha hecho que los boxeadores zurdos ronden el 50%. Sin embargo, en deportes como el golf, “donde no hay competición física directa y la mayoría de los jugadores comienza a hacer sus pinitos usando palos para diestros, ser zurdo puede suponer una desventaja, lo que explica que el porcentaje de golfistas zurdos esté por debajo del 10%”, añade el investigador.

Otra teoría curiosa, conocida como la hipótesis de la espada y el escudo, atribuye la tendencia a ser diestro a una conducta mantenida desde la época de las guerras del Peloponeso, en la Grecia antigua, ya que, en aquel momento, el soldado que manejaba la espada con la mano derecha y sostenía el escudo con la izquierda protegía mejor su corazón. En definitiva, una cuestión de supervivencia.

Fotografía de una persona con electrodos en su cabeza para estudiar su cerebro, por Simon Fraser University.

El estudio del cerebro ayuda a entender el comportamiento de diestros y zurdos. / SIMON FRASER UNIVERSITY

De los genes al cerebro. También existe una posible explicación neurológica que atribuye la dominancia de la mano derecha al desarrollo del lenguaje humano. El cruce de los circuitos neuronales que conectan el cerebro con el resto del cuerpo hace que el lado diestro se controle mediante el hemisferio izquierdo, mientras que el hemisferio derecho controla la mitad siniestra. Y dado que la capacidad de procesar el lenguaje y comunicarnos reside en la mitad izquierda, las personas escribirían en su mayoría con la mano derecha. No obstante, en los últimos años se ha comprobado que no somos los únicos animales con asimetría manual: entre los gorilas y los chimpancés predomina la lateralidad derecha, a pesar de que no han desarrollado el lenguaje. Así, parece descartado que nuestra afición a darle a la sinhueso tenga algo que ver con el hecho de ser mayoritariamente diestros.

Más allá de las causas, lo cierto es que ser zurdos o diestros tiene más implicaciones que la mera habilidad para coger el bolígrafo con una u otra mano. Para empezar, se han identificado diferencias en los mapas mentales que afectan a la percepción del cuerpo. Entre otros hallazgos, científicos de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) demostraron que en el cerebro de los zurdos existe la misma cantidad de masa cerebral dedicada al brazo derecho que al izquierdo, mientras que en los diestros el área del cerebro dedicada a la extremidad derecha es mucho mayor. La cosa no acaba aquí, pues esta diferencia implica que los diestros perciben que su mano derecha es más larga y que, por lo tanto, pueden alcanzar con ella objetos más lejanos que si emplean la izquierda.

No es la única divergencia hallada en el órgano pensante de zurdos y diestros. En términos de salud mental, los primeros muestran una mayor predisposición a padecer trastornos psicóticos, mientras que los segundos son más proclives a sufrir depresiones y trastornos bipolares. Además, el 40% de los esquizofrénicos son zurdos. Sin embargo, en lo que se refiere a enfermedades articulares, un estudio médico publicado por la prestigiosa revista LateralityEnlace externo, abre en ventana nueva. reveló que los más habilidosos con la mano izquierda tienen menor propensión a desarrollar artritis.

En cuanto al nivel de inteligencia, la proporción de zurdos es mayor entre las personas más creativas, entre los niños con un cociente intelectual por encima de 131 y entre los individuos que muestran especial habilidad para la música y las matemáticas, según daba a conocer un trabajo publicado en Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological SciencesEnlace externo, abre en ventana nueva.. Algunos científicos explican esta prevalencia por el hábito, desarrollado desde la infancia, de adaptar y crear recursos para uso personal, sin poderse valer de obras y herramientas para diestros.

Fotografía de Barack Obama durante un discurso gesticulando con su brazo izquierdo, por Flickr.com y Anirudhkoul.

Obama, zurdo, emplea su mano izquierda para enfatizar mensajes positivos. / FLICKR.COM/ANIRUDHKOUL

Tampoco podemos olvidar que el modo de usar las manos condiciona la organización cerebral de nuestras emociones. Esto resulta más que evidente en el caso de la motivación, es decir, la disposición canalizada a cumplir propósitos o alcanzar metas, la cual se considera una pieza clave de las emociones humanas. Durante décadas, los científicos han situado la motivación de aproximación —orientada a alcanzar el éxito— en el hemisferio izquierdo, mientras que la motivación de evitación —rehuir el fracaso— se consideraba propia del derecho. No obstante, estudios con electroencefalografía dados a conocer en el magacín científico PLOS ONEEnlaPlos Geneticsce externo, abre en ventana nueva. han demostrado que en la materia gris de los zurdos sucede todo lo contrario. Esto se asocia a que, físicamente, ejecutamos los movimientos de acercamiento con la mano dominante, mientras que los destinados a evitar algo que rechazamos se efectúan con la mano contraria.

Lateralidad y costumbres. Daniel Casasanto, profesor asistente del Departamento de Psicología de la Universidad de Chicago, analizó los gestos espontáneos de cuatro políticos durante los debates previos a las elecciones presidenciales de Estados Unidos y comprobó que mientras Barack Obama y John McCain, ambos zurdos, usaban la mano izquierda cuando lanzaban un mensaje positivo, John Kerry y George Bush, diestros, gesticulaban con la derecha para transmitir sus ideas más optimistas, pero movían la extremidad izquierda cuando hablaban de asuntos con una importante carga negativa. Es decir, tanto unos como otros asociaban lo negativo con la mano que menos utilizaban.

Realice ahora un sencillo experimento: coja dos fotografías al azar, colóquelas una al lado de la otra e imagine que ambas personas son potenciales candidatas a obtener un puesto de trabajo. ¿Cuál diría que tiene aspecto de ser más inteligente y capaz? Repita la misma prueba con cinco pares de retratos. Si sus resultados concuerdan con los que obtuvo Casasanto en un reciente trabajo dado a conocer en Current Directions in Psychological ScienceEnlace externo, abre en ventana nueva., la elección dependerá de la mano que usted use con más frecuencia. Por eso, desde edades tan tempranas como los cinco años, los diestros que se someten a este tipo de test suelen escoger las fotos colocadas en el lado derecho, mientras que los zurdos optan por la izquierda.

Según el investigador, que seamos zurdos o diestros influye en nuestros juicios sobre ideas abstractas como el valor, la inteligencia o la honestidad: “Las personas muestran preferencia por aquello con lo que les resulta más fácil interactuar y, por eso, la mayoría asocia ‘bueno’ con ‘derecho’ y ‘malo’ con ‘izquierdo’, justo al contrario de lo que hace un zurdo”. Durante los ensayos de su trabajo, Casasanto se sorprendió al comprobar que cuando un diestro era sometido a la misma prueba tras habérsele atado a la espalda su mano dominante, tan solo requería unos minutos para empezar a ver con mejores ojos al candidato situado a su izquierda, tal como haría un zurdo. “Si cambias el cuerpo de las personas, cambias su mente”, concluye el experto, que con sus indagaciones ha corroborado que ser diestros o zurdos no se limita al uso preferente de una u otra mano, sino que también influye decisivamente en nuestro modo de pensar y de comportarnos.

Reino animal.

Monos diestros y loros curiosos

Siete de cada diez chimpancés son diestros, mientras que el resto prefiere usar la mano izquierda para sus actividades cotidianas. Así lo demostraron recientemente expertos del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Tarragona) en un estudio dado a conocer en la revista American Journal of PrimatologyEnlace externo, abre en ventana nueva..

Fotografía de animales que desarrollan lateralidad.

Monos, loros y ballenas son algunos de los animales que también desarrollan una cierta lateralidad.

Por su parte, Gillian Forrester, investigadora de la Universidad de Sussex (Reino Unido), comprobó que los gorilas acostumbran a utilizar la mano derecha para coger objetos y comer, mientras que para las interacciones con sus semejantes usan ambas extremidades con la misma frecuencia.

La lateralización también es frecuente entre las aves. Por ejemplo, los loros jóvenes experimentan con ambos lados de su cuerpo antes de decidir si serán zurdos o diestros, tal y como reveló un trabajo de la Universidad Macquarie de Sídney (Australia) publicado en la revista Biology LettersEnlace externo, abre en ventana nueva.. Según el estudio, estos animales se especializan en usar un único lado de su cuerpo para ser más eficientes en el momento de agarrar o inspeccionar posibles fuentes de comida u objetos que llaman su atención.

En los océanos también hay mayoría de ejemplares diestros entre las ballenas jorobadas. Una investigación realizada por científicos británicos y estadounidenses y difundida en la revista Animal BehaviourEnlace externo, abre en ventana nueva. descubrió que la mayor parte de estos cetáceos mueven la cabeza y golpean con la cola hacia el lado derecho, sin olvidar que también suelen masticar el alimento con la mitad derecha de sus enormes mandíbulas.

Elena Sanz es editora y periodista científica.